Cataratas
Cataratas
Las cataratas son un proceso natural relacionado con el envejecimiento que consiste en la pérdida progresiva de la transparencia del cristalino. Inicialmente puede producir solamente deslumbramientos sobre todo nocturnos (por ejemplo debido a las luces de los coches durante la conducción). Esto pasa porque la catarata produce un esparcimiento anormal de los rayos de luz a su paso a través del cristalino hacia la retina. Como resultado, la imagen que se forma sobre esta última es más pálida y borrosa.
Algunos síntomas comunes de la catarata:
* Visión borrosa
* Brillos aumentados
* Colores más pálidos o amarillentos.
* Peor visión nocturna
* Visión doble por un solo ojo
* Halos alrededor de las luces
El tratamiento de la catarata es quirúrgico. En manos experimentadas, este es el procedimiento más frecuente y seguro en el mundo. El primer paso para la preparación de la cirugía de la catarata es una exploración exhaustiva del ojo capaz de detectar cualquier otro problema adicional, ya que su presencia puede afectar al pronóstico visual postoperatorio. Posteriormente se hacen una serie de pruebas dirigidas hacia el cálculo del poder dióptrico de la lente intraocular (LIO) que se implantará una vez eliminada la catarata. La LIO ejerce la misma función que correspondía anteriormente a un cristalino joven.
La cirugía de la catarata es una intervención ambulatoria, es decir sin necesidad de ingreso. Normalmente dura entre 10 y 20 minutos y utiliza una técnica llamada "Facoemulsificación por pequeña incisión".
Es indolora. Minutos antes de la intervención se administran gotas para la dilatación de la pupila y gotas anestésicas.
Bajo el microscopio, se realiza una minúscula incisión en el borde de la córnea de unos 2,7 milímetros por la que transcurre la totalidad de la cirugía..
Para extraer la catarata un instrumento llamado facoemulsificador fragmenta la catarata en trozos microscópicos mediante ultrasonidos con una frecuencia de 40.000 de ciclos por segundo. Estos son a la vez aspirados del ojo a través de la minúscula incisión.
Una vez la catarata eliminada, se inyecta en su lugar una LIO (lente intraocular) plegada a través de la misma incisión. La LIO se despliega suavemente dentro del ojo mientras el cirujano la sitúa y la centra en su posición óptima.
La lente intraocular es específicamente seleccionada por el cirujano para las necesidades visuales del paciente. La lente implantada no se puede mover ni puede producir nunca ningún tipo de sensación o dolor al paciente.
Debido a las pequeñas dimensiones de la incisión, no se necesita dar puntos, y la pequeña herida se cura sola en la primera semana postoperatoria. Los pacientes no tienen normalmente ninguna molestia ni dolor en el postoperatorio. La mejoría de la visión se suele hacer evidente a las 24 horas. Durante unas 4 semanas el paciente se tiene que poner gotas antibióticas y antiinflamatorias. Se le recomienda evitar los esfuerzos muy intensos y sobre todo evitar frotarse o presionarse el ojo durante el primer mes postoperatorio.
Las lentes intraoculares clásicas permiten al paciente una muy buena visión pero solamente si éste se gradúa y lleva gafas (por lo menos para leer).
En la actualidad una nueva familia de lentes intraoculares, las Lentes Intraoculares Multifocales están a disposición de los pacientes. Bien indicadas y correctamente calculadas para cada caso pueden asegurar al paciente una muy buena visión no solamente para lejos, pero también para la lectura, con lo que éste prácticamente no necesita llevar gafas para ninguna distancia. Lee más sobre la cirugía de la vista cansada.
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